La mañana del sábado 3 de febrero era la elegida para dar comienzo a lo que sería la larga jornada de la primera celebración de la Formula E en Chile y es que Antofagasta Minerals Santiago E-Prix comenzaba a dar la bienvenida a todos los asistentes a la feria, cuya entrada comenzaba en una recepción en el Parque Forestal, exactamente frente al Museo de Bellas Artes, y que se extendía hasta la plaza Baquedano.

Mientras los últimos preparativos se desarrollaban, y en medio de los arreglos de las autoridades de la capital, Apolo 3, el auto solar de la Universidad de Santiago, se encontraba en la primera fase de la entrada por Bellas Artes, un lugar especial donde las familias se congregaban para aprender sobre lo que la innovación y las energías renovables podían ofrecerles.

Fotografía por Felipe Pino.

Las cartas estaban puestas sobre la mesa, Apolo 3 iba a estar presente en la pista del evento deportivo más grande del mundo, junto con otros autos impulsados por energía limpia, dispuestos por universidades como la de Concepción, la Serena y la Universidad de Chile, y que se encontraban dentro de la exhibición del Parque Forestal.

Junto a ellos, se erguían grandes extensiones de galerías, de exposiciones de empresas como ENEL, Audi Sport, BMW, Automovil Club de Chile, Ferrari, Antofagasta Minerals, entre otras organizaciones, además de la variedad de Foods Track para los recién llegados, puntos limpios, zonas de carga y de transmisión en vivo sobre lo que sería la extensión de 2,47 kilómetros.

Así mismo lo expresaba el Intendente Claudio Orrego, quien junto con su equipo para la seguridad de todo el espacio de la “Fórmula”, se comunicaba seguro y expectante a lo que serian las próximas horas. “Estoy muy contento, este evento es de una gran envergadura y es para todo el mundo además de que nunca habíamos tenido un festividad de este tipo en Santiago”, comentó el Intendente.

Por otra parte, la autoridad de la región señaló su entusiasmo hacia la “gente joven” (sobre todo en iniciativas universitarias) en este tipo de temas que, según dijo, “significaban un gran avance para el país”.

Pasado el medio día, los stands de las pocas universidades presentes y de algunas entidades privadas, se preparaban para lo que podría ser el debut de los  autos solares y eléctricos ante los ojos del mundo.

Apolo se ubicaba en la tercera posición, luego de que una escolta de autos negros los ubicara por la pista que, para unos minutos después, estaría dando el arranque de los 20 pilotos de los automóviles eléctricos para la carrera internacional.

Una vez anunciado el recorrido a los espectadores, y entonces comenzó la tranquila ruta frente a todo el sector de en frente del Parque Forestal hasta llegar a la Plaza Baquedano y luego devolverse.

A pesar de que el camino que este y sus otros pares comprendieron, fue más breve que las 37 vueltas de la carrera oficial, la asistencia a la Formula E se traduce en los avances en esfuerzos por parte de Chile para tener cada vez más presentes las energías renovables y la sustentabilidad para el planeta.

La jornada a la que asistieron, según fuentes oficiales, más de 40 mil personas (tanto dentro del evento, como congregada vía redes sociales y fuera de las rejillas, en las calles) habla de un país al que se acerca cada vez más a los temas de esta naturaleza, y que puede lograr lo que ha querido predecir el Ministerio de Transporte, Medio Ambiente y energía: “Un 2050 con el 40% de vehículos eléctricos”.